Muy seguramente, si ustedes son emprendedores, empresarios o si simplemente participan de alguna manera en la industria del desarrollo de negocios, más de una vez se han planteado esta pregunta:
¿Por qué algunas empresas escalan, trascienden y dejan una huella permanente, mientras que el 90 % de las startups fracasan en los primeros 5 años?
Y aunque podrán darse respuestas de todo tipo dependiendo del ángulo desde donde se observe la problemática, al menos de mi parte la respuesta es única: las compañías trascendentes no necesariamente tuvieron una idea brillante y menos fueron el efecto de un golpe de suerte. Desde mi perspectiva, la clave de los negocios exitosos estuvo y estará en el diseño empresarial; una mezcla de visión de largo plazo y método para articular coherentemente los componentes empresariales que se hacen necesarios durante el crecimiento.
He visto nacer y morir cientos de empresas en mis más de 15 años en el ecosistema de innovación. Y he notado un patrón: muchas de las que fracasan no fueron realmente construidas; simplemente «sucedieron». Crecieron como resultado de una serie de reacciones a las demandas del mercado, sin un plano maestro. A esto lo llamo arquitectura de negocio por accidente.
La arquitectura de negocio, definida por The Open Group Architecture Framework (TOGAF) como «un plano de la empresa que proporciona un entendimiento común de la organización y se utiliza para alinear la estrategia y la ejecución táctica», es todo menos un accidente. Es el acto consciente de diseñar una organización para que sea firme, coherente y escalable.
Las empresas que perduran son el resultado de una decisión deliberada de serlo. Su estrategia, sus procesos, su marca, su tecnología, su cultura y su gente no son elementos aislados; son (desde el mismo inicio del proyecto empresarial) componentes interconectados de un sistema diseñado para un propósito.
El negocio diseñado (intencional): Estas organizaciones invierten tiempo en pensar cómo cada parte del negocio impacta a las demás. Los cuestionamientos orientadores de un negocio intencional son simples:
Entre otros impactos en el desarrollo del negocio, este enfoque sistémico que propone la arquitectura empresarial crea una ventaja competitiva difícil de replicar. Según un estudio de McKinsey, las empresas que alinean su estrategia con su modelo operativo (un componente clave de la arquitectura) tienen un 52 % más de probabilidades de superar a sus competidores en rentabilidad.
El negocio «por accidente» (reactivo): En contraste, la empresa accidental crece a la deriva. Añade un nuevo software porque un competidor lo usa, contrata personal sin un plan de cultura claro o lanza productos basados en la intuición del momento. Carece de un núcleo estratégico que cohesione sus partes. El resultado es una organización frágil, sin un diferencial claro y en riesgo inminente de ser desplazada.
La causa raíz de muchos de los fallos crónicos que observo, especialmente en nuevos negocios, como por ejemplo «el espejismo del producto sin mercado» o «la falacia del crecimiento acelerado y costoso», son sin duda síntomas de la falta de un diseño subyacente.
En casi ya dos décadas en el ecosistema de emprendimiento e innovación, he acompañado a más de 200 empresas basadas en conocimiento, y puedo afirmarles que la transición de una arquitectura accidental a una intencional es el punto de inflexión que separa la supervivencia del legado.
Habrá que decir que no se trata de crear empresas con estructuras rígidas o definidas por cuadrículas que determinan cada paso (la vida real de las organizaciones no es así), sino de construir un sistema de negocio conectado, dinámico y adaptable; un sistema que se auto-reconozca y sea coherente con el puerto de llegada al que aspiran los socios y demás grupos de interés.
Mi mensaje en esta nota es simple: quien se dice emprendedor o empresario tiene el gran reto de diseñar una compañía para perdurar rentablemente, de gestionar con foco la ruta hacia el futuro de tal forma que los hitos de desarrollo del negocio sean deliberados y no fruto de accidentes empresariales.
Y tú, ¿estás construyendo la arquitectura de tu negocio de forma consciente o estás dejando que simplemente suceda?


1 Comentario
Muy interesante artículo.
Muchas gracias!